jueves, 13 de septiembre de 2012

Navas12: Otro pequeño testimonio de nuestro campamento...


¿Campamento? Esta palabra me evoca los sentimientos de alegría y servicio. Mi experiencia es corta pero intensa. Nunca he ido como acampada. He sido monitora un año y es mi primer año de jefa. 


Mi vocación desde hace tiempo ha sido ser catequista y estar al servicio de los niños y por ello decidí ir de campamento. El campamento es un período en el que ves a Dios cada día y en cada persona. Es un momento de diversión, de alegría pero también de responsabilidad y servicio. Cada día mueres a ti mismo en favor de los demás, es decir, das lo mejor de ti a todos los integrantes del campamento aprendiendo a convivir y compartir.

Siempre vienen ocasiones difíciles , tanto, que humanamente no seríamos capaces de solucionar por nosotros solos si no fuese porque tenemos el apoyo incondicional de Dios. Tengo la certeza absoluta de que porque Él nos guía todo sale bien, porque al final el único protagonista es Él y el objetivo primordial es que todo el mundo se encuentre con el Señor.

Lo más positivo para mí es que en cada campamento , en todos sus momentos me he encontrado con el Señor de manera muy directa a través de las personas y de los acontecimientos. Cada niño y niña me ha enseñado algo muy concreto al igual que los cocineros. Pero sobre todo aprendo mucho de mis compañeros monitores. Para mi son un pilar impresionante. Somos muy diferentes, muchos ni siquiera nos conocíamos antes pero Dios, a través del campamento, nos ha unido y eso hace que nos convirtamos en una gran familia. Algunos se han convertido en grandes amigos y amigas ya fuera de él y a día de hoy forman una parte imprescindible de mi vida.

Maria José Pérez

No hay comentarios:

Publicar un comentario